Trastornos de Ansiedad
Trastornos de Ansiedad

La ansiedad es una respuesta natural del cuerpo ante situaciones percibidas como amenazas o desafíos. Sin embargo, cuando se presenta de forma intensa, constante o desproporcionada respecto a la situación, puede convertirse en un problema que afecta el bienestar emocional, físico y social de la persona. La ansiedad no distingue edades; puede presentarse en niños, adolescentes y adultos, interfiriendo en la vida cotidiana, el rendimiento académico o laboral y las relaciones interpersonales. Algunas variantes:


Ansiedad Generalizada


Intensidad emocional causada por preocupación/es difícil/es de controlar.

La ansiedad y la preocupación se asocian a sentir inquietud o sensación de estar atrapado o con los nervios de punta, sentirse fatigado, dificultad para concentrarse o quedarse con la mente en blanco, irritabilidad, tensión muscular, problemas en el sueño como dificultad para dormirse o para continuar durmiendo o sueño inquieto e insatisfactorio.


Agorafobia


Miedo o ansiedad intensa y desproporcionada incitada en espacios abiertos, transporte público, estar en medio de una multitud, espacios cerrados (cine, teatro, …), estar fuera de casa sol@. La persona teme o evita estas situaciones debido a la idea de que escapar podría ser difícil o podría no disponer de ayuda si aparecen síntomas tipo pánico u otros síntomas incapacitantes o embarazosos, por lo tanto la ansiedad empieza a manifestarse en el momento en el que anticipa las situaciones que van a ocurrir. De ahí que estas situaciones se eviten activamente y requieran de la presencia de un acompañante.


Ansiedad Social


Respuesta de miedo o ansiedad intensa en una o más situaciones sociales en las que la persona está expuesta al posible examen por parte de otras personas, tiene miedo de actuar de cierta manera o de mostrar síntomas de ansiedad que se valoren negativamente (es decir, que lo humillen o avergüencen, que se traduzca en rechazo o que ofenda a otras personas).Las situaciones sociales casi siempre provocan miedo o ansiedad. (En los niños, el miedo o la ansiedad se puede expresar con llanto, rabietas, quedarse paralizados, aferrarse, encogerse o el fracaso de hablar en situaciones sociales)Las situaciones sociales se evitan o resisten con miedo o ansiedad intensa. El miedo o la ansiedad son desproporcionados a la amenaza real planteada por la situación social y al contexto sociocultural.


Descripción de la problemática

La ansiedad se manifiesta de múltiples formas, combinando síntomas físicos, emocionales y cognitivos. Entre los más comunes se encuentran:

  • Síntomas físicos: Palpitaciones, sudoración excesiva, tensión muscular, mareos, dificultad para respirar, molestias gastrointestinales y fatiga.
  • Síntomas emocionales: Preocupación excesiva, irritabilidad, miedo intenso, sensación de amenaza constante o tensión emocional permanente.
  • Síntomas cognitivos: Dificultad para concentrarse, pensamientos repetitivos o intrusivos, catastrofización y sensación de incapacidad para afrontar situaciones.
  • Conductas asociadas: Evitación de situaciones temidas, dependencia de otros, procrastinación o conductas compulsivas para aliviar la tensión.

La ansiedad puede estar relacionada con experiencias pasadas, estrés acumulado, presión académica o laboral, conflictos familiares, cambios vitales o predisposición genética. Cuando no se trata, puede derivar en problemas más graves, como ataques de pánico, fobias, trastornos de sueño, depresión o problemas de relación.


Objetivos de la intervención

  • Reducir la intensidad y frecuencia de los síntomas físicos y emocionales asociados a la ansiedad.
  • Enseñar estrategias de regulación emocional y manejo del estrés.
  • Promover el autocontrol de pensamientos negativos y conductas de evitación.
  • Fortalecer la autoestima, la seguridad y la confianza en la capacidad de afrontar situaciones difíciles.
  • Mejorar la calidad de vida, las relaciones interpersonales y el rendimiento académico o laboral.


Beneficios de la intervención

  • Reducción de la intensidad de síntomas físicos, emocionales y cognitivos.
  • Desarrollo de habilidades para manejar la preocupación y el estrés.
  • Incremento de la autoestima, confianza y autonomía personal.
  • Mejora en la calidad de las relaciones personales, familiares y sociales.
  • Prevención de complicaciones mayores como depresión, insomnio o fobias.
  • Aplicación de estrategias prácticas que permiten afrontar situaciones desafiantes con mayor calma y seguridad.



Otros Problemas

    Contacta

    Compartir